jueves, 11 de diciembre de 2008

Allí donde me recreo

Hay lugares dónde uno se siente bien, dónde le gustaría pasar la mayor parte del tiempo posible.

Para mí, ese sitio es el Valle del Lozoya. Hay una infinidad de lugares, de rincones llenos de belleza, y poder recorrer esos lugares con nuestra montura puede llegar a ser una experiencia inolvidable.

Una semana de abril de 2005, un día de diario, sin otra cosa que hacer que dejarme llevar por el fondo del valle. Aventura o desventura, quién sabe. Setenta kilómetros, dos mil ochocientos metros de desnivel acumulado. Era algo que llevaba tiempo queriendo hacer: Me proponia subir a Cotos desde Rascafría, para bajar a la Graja, subir al puerto de Malagosto y volver a bajar a Rascafría.

La ruta es una sucesión de imágenes, de momentos en que el esfuerzo o la concentración dejan pasos a miradas fugaces sobre el paisaje, sobre algo concreto.

Comienza la ruta en El Paular. Sendero arriba, está la vieja central eléctrica, hoy abandonada, aunque conserva parte de la maquinaria que en su día sirvió para dar luz a los habitantes del valle. Sin duda un lugar mágico, o al menos lo era cuando de niño iba allí.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Como también lo son los grandes tubos que atraviesan el camino. Cuántas veces me imaginé introduciéndome por él y deslizándome por su interior, como si se tratase del tobogán de un parque acuático.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


El sol se filtraba entre las ramas de los árboles, buscando el frío aluminio de la bici, haciendo que los verdes fuesen más intensos.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Y de repente, el valle se abre, mostrándonos un paisaje impresionante.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Y por entre los árboles, en el horizonte del camino, se pueden ver ya las Cabezas de Hierro, con las últimas nieves de la primavera, que se resisten al incipiente calor estival.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


No creo que la subida el Puerto de Cotos sea de las más duras que hay en la sierra, pero el último kilómetro antes de llegar al tramo no ciclable hacen que aprietes los dientes y el molinillo sea tu nuevo compañero de viaje.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


La cuesta empedrada no ciclable es como un coitus interruptus: vas pedaleando en perfecta armonía con tu bici, y de repente, debes bajarte, así, bruscamente, rompiendo esa perfecta sincronización de movimientos que te permiten mantenerte en equilibrio.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Después de la ruptura, llega de nuevo la unión, y esta vez debe ser perfecta, para poder discurrir por el sendero que a media ladera busca la cabecera del valle, pasando por lugares de indiscutible belleza, crecidos por el brío que les da la primavera.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Y por fín, el Puerto de Cotos, con sus 1800 metros de altura, lugar de esparcimiento de muchos madrileños, puerta de entrada a la estación de Valdesquí.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Y como no, el vigilante de todo el valle, el Peñalara, memorable lugar de indescriptible belleza.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Desde Cotos toca bajar. Pero no se baja a un lugar cualquiera. Abajo nos esperan los pinares de Valsaín. ¡Qué bien huelen los pinos, cuando el sol los calienta! Este tramo discurre por asfalto. Increíble lugar, mágico. Si, hay pinos cortados a los lados del camino, pero es preferible pensar que esta atrocidad está controlada.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Después del discurrir unos kilómetros por el fondo del valle, se llega a Valsaín. Viendo los caballos que pastan en las praderas, me surge la pregunta: ¿será feliz aquí este animal? ¿Dónde si no? Sin duda, le debe provocar pavor mi montura metálica.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Abandono la Granja de San Ildefonso. De nuevo debo atravesar la cuerda de montañas que separan Segovia de Madrid, y buscar el puerto por el que el Arcipreste de Hita cruzaba. El Puerto de Malagosto o de Malangosto. Asi pues, de nuevo toca subir.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Es una subida larga.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Antes de llegar al mencionado puerto, nos encontramos con algo desconcertante: una cabaña de un ermitaño. Ahí, a más de 1600 metros de altitud, tan lejos de todo, tan cerca de lo amado. ¿Cómo podría alguien haber vivido aquí? Pero quizá la pregunta deba ser otra: ¿cómo podemos vivir nosotros tal como lo hacemos?

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Voy meditando sobre este y otros temas, hasta que me doy de bruces con el alto del puerto. Las fuerzas escasean, pero ahora toca bajar.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Desde lo alto del puerto se puede ver el fabuloso valle del Lozoya, con su embalse y ese pueblo que desde lo alto parece un puerto de mar, Lozoya del Valle.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


"Yo no estoy preparada para esto". Quizá fuesen alucinaciones, pero eso me pareció oir decir a mi querida compañera de aventuras cuando vio el panorama.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Tuvimos que pasar por ese trance los dos de la mano, sujetándonos para no irnos ladera abajo.

Pero poco a poco, y con cuidado, conseguimos dejar atrás este mal paso.

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


La bajada es algo que por lo general gusta, y más cuando es un camino ancho por el que solo hay que dejarse llevar. Pero creedme, en aquel momento yo ya llevaba 2.800 metros de ascensión en las piernas, y no tenía fuerzas ni para frenar. En realidad creo que no estaba preparado para hacer la ruta. Pero cuando te gusta tanto la sierra, amas tanto esos lugares, la razón queda en un segundo plano.

Y tras pasar una de las curvas de la bajada, lo ví. Allí estaba el monasterio, mi coche, el final. ¡Lo había conseguido! Tantas horas encima de la bici, tanto sufrimiento, pero ¡tanto placer!

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría


Y este es el aspecto que se le queda a uno después de meterse tal paliza para el cuerpo. Estoy deseando repetir...

De Ruta Rascafría-Cotos-La Granja-Malagosto-Rascafría

No hay comentarios: