domingo, 4 de mayo de 2008

Bienvenidos.


Hola a todos.

Aficionado al mountain bike desde los 14 años, con este blog quiero compartir con vosotros mis salidas en bici, en especial aquellas que tengan interés.

Fue a esa edad de 14 años, cuando empecé a montar por la Sierra. Con una bici de 20.000 pesetas comprada en el alcampo, y acompañado por mi hermano de 11 años, con su bici de pequeño tamaño y que debía pesar 20 kilos, además de tener un sólo plato y 5 coronas, subíamos a Cotos y bajábamos, en total unos 25 kilómetros, pero que para nosotros ya eran todo un logro.

Era un espíritu aventurero virgen, sin gps, con mapas que calcaba de los originales y los llevaba en el bolsillo de las bermudas bañador que usaba para montar en bici. La Naturaleza, mi hermano y nuestras bicis, juntos en una misión fácil, disfrutar del entorno.

Recuerdo un día en que pedimos a nuestros padres que nos dejasen en Cotos, que íbamos a bajar a la Granja y subir al Puerto de Malagosto, para bajar a Rascafría, donde mis padres nos recogerían. Menuda odisea. Vacas que corrían como locas, perros que nos perseguían para mordernos, pájaras en lo alto de Malagosto, mi hermano empujando mi bici, momentos en los que no sabíamos ni dónde estábamos, el móvil que no se había inventado, mis padres preocupados... Todo mal. Salvo una cosa: se estaba alimentando algo dentro de nosotros que todavía hoy llevamos dentro: la ganas de descubrir.

De descubrir con un artefacto de dos ruedas, precario al principio, hoy más sofisticados, pero que sin duda son un vehículo perfecto para adentrarse en la naturaleza.




Espero que estas historias os lleven a descubrir lo mismo que descubro yo cuando monto mi bici y me marcho a ver qué ocurre. Espero que cuando las leais, sintáis deseos de coger una bici y marcharos: ¡ A descubrir!

3 comentarios:

Jimmy Angel! dijo...

Que grandes reflexiones haces!!!

Esa misma "enfermedad" de la que te contagiaste hace tanot tiempo es la misma que nos afectó a la mayoría de nosotros...: una bici de 15mil pesetas y mucho que recorer...tanto que una vez que empiezas te das cuenta que nunca podrás parar!!!

Salu2!
Jimmy Angel!

Pedro José García dijo...

Si Jimmy, a veces me atormento pensando que cuando llegue a una edad miraré con nostalgia estos bichos con ruedas.

pacoman dijo...

Muy buena esa crónica Pipo!!!

Tienes toda la razón, el alma se alimenta de emociones y sensaciones indescriptibles, a la vez que el cerebro se llena de endorfinas de felicidad!